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El reconocimiento profesional es una acción tan eficaz como poco realizada en las organizaciones. No hablo del feedback o de la técnica del sandwich. Me refiero a expresar a los miembros de tu equipo la valoración positiva que haces de un trabajo bien hecho, de una actitud proactiva o de un comportamiento que fortalece al proyecto. Eso es una Caricia Verbal Profesional (CVP).

Una CVP debe ser breve, ágil y tiene como finalidad facilitar una dosis de información en un momento concreto. Por ese motivo, no es necesario que esperes a la evaluación de desempeño o a una reunión de equipo para utilizarla, sino que puedes aplicarla en cualquier lugar de manera espontánea. También puedes dar ese reconocimiento a tus superiores o a cualquier miembro de la organización (aunque sea de otro departamento).

CÓMO DAR UNA CVP

  1. Di primero el nombre de la persona a la que te estás dirigiendo.
  2. Haz referencia a la característica positiva que tiene o la acción que ha hecho y que te ha gustado.
  3. Dile lo que te ha hecho sentir; expresarte hace que construyas puentes entre tú y los demás.

Ejemplos de Caricias Verbales Profesionales:

“Alfredo, has resuelto el problema de la asignación de costes de una manera brillante. Estoy muy contento de tenerte en mi equipo”

“Martín, me ha gustado mucho tu intervención en la reunión. Me he sentido muy identificada con lo que has dicho”

“Susana, aprecio mucho que me hayas propuesto para liderar el proyecto. Me siento muy implicado y sé que conseguiremos los objetivos”

BENEFICIOS DE UNA CVP

Más implicación (Engagement). Consigues que el receptor de la CVP refuerce su relación con el proyecto, con la empresa, con el equipo y también contigo. Este hecho también hace que incremente su motivación diaria en el trabajo.

Agradecimiento. La persona felicitada se siente agradecida, reconfortada y más feliz al descubrir que su trabajo es visible y apreciado, incrementando su confianza y fortaleciendo el vínculo profesional que le une contigo.

Repetición del comportamiento positivo en el futuro. Al hacer que esa persona identifique el comportamiento positivo y reforzando su conducta, fomentas que lo realice de nuevo en futuras ocasiones.

Mejora de tu comunicación interpersonal. Potencias la fluidez y generas hábito de reconocimiento, lo que también hará que te sientas mejor contigo mismo.

Mejora de tu imagen profesional. Abrirte a otra persona y expresarle tu admiración por su trabajo muestra tu capacidad de gestionar el talento y una elevada autoconfianza.

Y ¿por qué limitar las CVP a tu ámbito laboral? Seguramente conoces la existencia de las hojas de reclamación para el consumidor y puede que las hayas utilizado alguna vez si no te han dado el servicio adecuado. Pero ¿sabes que también existen las hojas de felicitación? ¿Has hecho alguna vez uso de ellas? Si no lo has hecho ¡Piénsalo! Puedes beneficiar a personas que hacen realmente bien su trabajo.

Si como dicen Barlow y Moller en su libro: “una queja es un regalo” ¡imagina una felicitación!

¿Necesitas mi ayuda?

Desde siempre me ha fascinado el desarrollo de las personas y participar en el descubrimiento y la potenciación de todas sus habilidades.