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Antes de acudir a una entrevista de trabajo la mayoría de personas se centra en prepararse el contenido de sus respuestas. Efectivamente, te conviene mucho hacer esta tarea previa para poder estructurar y afinar el mensaje que quieres transmitir, evitando así que los nervios te dejen en blanco o que digas algo que hubieras preferido no decir.

Sin embargo, existe otro tipo de comunicación que resulta clave cuando estás en una entrevista y a la que, en muchas ocasiones, no se le da la suficiente importancia: la comunicación no verbal.  Tu cuerpo comunica mucha más información de la que eres consciente y ésta puede ser determinante a la hora de escoger a un candidato. Transmitirás más credibilidad y lograrás más afinidad si, además de fijarte en QUÉ dices, te fijas en CÓMO lo dices.

CÓMO SACAR PARTIDO A TU LENGUAJE NO VERBAL

Deja salir tus gestos. Se ha comprobado que las personas que utilizan gestos en sus discursos resultan más carismáticas que las que no lo hacen. Si dejas que los gestos fluyan de manera natural ganarás magnetismo. Un indicador de la autenticidad gestual es que cuando se habla con sinceridad y franqueza los gestos salen un segundo antes que las palabras. Este tiempo tan ínfimo no lo recoge el celebro consciente pero sí que lo hace el subconsciente de la persona que te está escuchando.

Juega con la paralingüística. Las pausas, la entonación, el volumen, el ritmo, la respiración o la pronunciación. Conocer y dominar estos elementos, teniendo en cuenta las características comunicativas de la persona que te está entrevistando, hará que consigas tener más conexión con él o ella. Es lo que se conoce como sintonía (o “rapport”).

Utiliza la mirada. Hacer contacto visual con el entrevistador facilita que la conversación sea fluida desde el primer momento. Por otro lado, a través de los movimientos oculares que define la Programación Neurolinguística, se puede obtener mucha información sobre la manera en que construyes o recuerdas ideas mientras estás hablando.

Aprovecha la sonrisa. Cuando sonríes de manera genuina muestras apertura, interés por la otra persona, optimismo y seguridad. Afortunadamente, cuando se tiene deseo de conectar suele aparecer de manera automática. Además una sonrisa es un potente rompehielos que ayuda a superar los primeros momentos de tensión.

Controla el espacio personal. La proxémica estudia el espacio durante la comunicación. La distancia personal es un aspecto subjetivo y circunstancial: no todas las personas ni todas las situaciones necesitan el mismo espacio, depende del contexto. Aunque ese espacio tiene a reducirse a media que va creciendo la confianza entre las personas.

Pon atención a tu postura. Procura que sea abierta, ya que cruzar brazos y piernas en exceso refleja necesidad de cierre y autoprotección. Muéstrate accesible y con confianza, de esta manera te sentirás más fuerte y seguro ocupando tu espacio. Amy Cuddy en su fantástica charla TED “Your body shapes who you are” recomienda mantener una postura abierta de fuerza durante 2 minutos antes de enfrentarse a situaciones de tensión. En su estudio explica que de esta manera se produce una disminución de cortisol (hormona que se libera como respuesta al estrés) y por otro lado hay un incremento de testosterona, lo cual hace que se tenga una mayor sensación de poder ante circunstancias estresantes como una entrevista.

CUIDADO CON LOS “MICROS”

Microexpressiones faciales, Aparecen de manera involuntaria y duran un cuarto de segundo. Paul Ekman ya los identificó en 1978 a través del Sistema de Codificación Facial (FACS). Ekman realizó una clasificación las expresiones del rostro relacionadas con las emociones. Una curiosidad es que la zona izquierda del rostro es mucho más expresiva que la zona derecha.

Micropicores, pueden ser corporales o faciales. Se trata de señales emitidas por el celebro a través de picores relacionados con pensamientos y deseos (como rascarse la pierna o el hombro cuando te quieres ir, o rascarse el cuello cuando te sientes inseguro). Son espontáneos e instantáneos por lo que son muy difíciles de controlar.

Un consejo a tener en cuenta: cuando la mirada, la cara el cuerpo y la voz están alineados hacia la misma dirección se logra transmitir más honestidad e integridad.

¡Ten en cuenta estos aspectos la próxima vez que vayas a una entrevista de trabajo o incluso a una reunión!

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Desde siempre me ha fascinado el desarrollo de las personas y participar en el descubrimiento y la potenciación de todas sus habilidades.